Que es la literaura para Alcanzando el Sol

La literatura es un mundo realmente extenso, donde se encuentran todos los sentidos.
Es la belleza plazmada en un papel, un sueño materializado, inspirado por los dioses griegos. Rama filosófica del árbol de la vida, donde florece una amplia gama de temas que llegan a un fin... Quedarse por siempre proyectando el sentir del poeta, novelista, ensayista, etc

martes, 19 de abril de 2011

Monologo I



Acepto que fui yo, señor Juez, me tomé la libertad de deshacer la vida de Juan Felipe Montesqueu, fui yo quien robó ese rubí solamente para pagarme todas las que me hizo.


¿Que qué fue? No sé si se le haga poco que el gran hombre, el gran varón como todos le dicen me engañó, me hizo creer que lo que era mío y perdí lo había recuperado.


 Me quedé sin hogar, sin mis cosas ¿Qué esperaba, que me quedara con los brazos cruzados? No señor, yo no podía vivir sin vengarme.

No creo justo lo que Juan Felipe me ha hecho... Y fui yo señor juez, yo robé ese rubí para sentirme bien, para vengarme de esa miseria humana.

¿Usted cree que yo soy la única culpable, que Juan Felipe es el hombre más inocente en el mundo? No señor, él ha dejado a un niño sin hogar y a una mujer sin trabajo para mantener a su hijo, ¿Que si quienes son? Somos mi hijo y yo, el pequeño Rodrigo no tiene techo donde vivir, no tiene una cama donde descansar.

Si quiere me voy a la penitenciaría, pero tenga en cuenta que deja a un indefenso sin su madre y crecerá y quien sabe que será de su vida. Por favor señor Juez no desampare a mi hijo, exija a este hombre que regrese lo que me ha quitado.

Ramiro

Señor mío, siempre he estado a sus pies, siempre he hecho lo que me ha pedido, no es posible que ahora me desampare.

Yo que he sido su compañía durante muchos años me da la espalda, me deja sola con toda la carga de un hogar sin patrón y sin nadie quien me hable, aunque sea para insultarme.

No puedo creerlo joven Ramiro, usted que me decía que nos teníamos el uno al otro, que iba a ser como mi familia.

Entiendo que tenga que irse de este pueblo, pero ¿Por qué me deja sola, por qué no me lleva con usted?A veces las preguntas no tienen respuestas, esa es su respuesta preferida, pero en este caso... No tiene objeto que se vaya de su hacienda, ¿Qué hará el ganado sin usted? o aún peor ¿Qué hará su amada, la señorita Rosalía? No puede irse, tiene que hacer muchas cosas aquí. No muera joven, que yo me muero sin usted.Yo, Rosalía prometo hacerle feliz si se queda conmigo, prometo ser diferente, más audaz, simpática, menos orgullosa, pero por favor no se vaya.

Ramiro, Ramiro, escucheme, no se vaya, yo no puedo estar sin usted, no tengo a nadie más, aguante más, no quiero perder lo último que me queda. Ramiro, Ramiro...

 Ramiro ha muerto

domingo, 17 de abril de 2011

El relato de una cantante

Una noche como cualquiera, me encontraba en un salón de eventos.

Mi jefe me dio instrucciones de subir al templete a interpretar una melodía romantica. Subí a cantar y entre el público apareció un joven casi de mi edad, un poco mayor; era moreno, alto, unos ojos cobrizos que me robaron el corazón en un instante.

Al terminar, el joven se acercó a mí y me preguntó mi nombre. Mis nervios me hicieron decirle todo, mi nombre, mi edad, etc. El joven solamente me dio su nombre, "Luís"

Luís se fue del evento y me dejó con la duda de saber más de él, sin poder decirle algún hasta luego o un buenas noches, solamente se fue con mi corazón.

Al creer que nunca iba a verlo dejé de cantar, mis iluciones no eran más que cenizas esparcidas por el viento. Hasta que lo volví a ver.

Luís me dio su targeta, me dijo que era ingeniero de sonido, que me podía llevar a donde nunca había ido con mi música, me bajó el cielo, el sol y las estrellas y acepté.
Recorrí Brasil, España, Italia, Francia, entre otros lugares, Luís se hizo mi representante, era un tanto exigente pero hacía un buen trabajo. Liliana, la hermana de Luís era mi maquillista, me arreglaba para las presentaciones y eventos magnos.
Cantaba con amor mientras pensaba en Luís y cuando cantaba con desprecio pensaba en las historias de mis amigas bailarinas.

Pasaron los años, yo me hice muy famosa y al fin Luís se enamoró de mí.

Te amo y no te tengo

¡Vida mía!
 En un silencio vienes a mi mente,
 mi alma está viva porque algo siente,
pero mi corazón esta muerto,
no puedo quererte,
 no puedo tenerte.





El mundo gira y yo me quedo sola,
me quedo con mis años,
solamente me acompañan los sueños,
en un suspiro pronuncio tu nombre.





Mis ojos nunca vieron algo más maravilloso que tú,
 eres el principe de mis sueños,
el dueño de mis anhelos,
 pero no podemos querernos,
 sigue con tu vida y yo con la mía,
espero y un día podamos volver a vernos

Ni como entender

Era un viernes en la tarde, casi al anochecer, Lucía se encontraba en la terraza de su mansión, observaba las estrellas pensando en su amado imposible.
El viento movía su rubia cabellera y su vestido de telas finas con bordados de oro. Un ruido se escuchó y era Servando, su amor imposible; Servando caminaba hacia la espalda de Lucía, Lucía sentía muy fuerte la palpitación de su corazón. Al fin, a 5 centimetros de distancia, Lucía se tornó hacia Servando y le dijo - Servando, no sé que hace usted aquí, pero en mi corazón y en mi mente lo llamaba. - Oh, ama mía, este pobre jornalero no se merece estar en el pensamiento de alguien como usted. Contestó Servando.

Lucía se apartó de Servando, tomó una rosa y dijo sinceramente - Como dijo Pedro Calderón de la Barca, Cuando el amor no es locura, no es amor, Servando, yo no podría estar con alguien como yo. -Pero Lucía, usted debe de estar con un hombre rico y no con un pobre como yo. Servando se aproximó a la puerta que daba con el estudio de la mansión y Lucía le exclamó - Si viene a mi en estos momentos es porque dentro de usted sabe que no es imposible, cree que lo es porque le han criado con la mentalidad que es menos que yo, pero no lo es...¿Qué no ve que somos iguales, que tenemos sentimientos, derechos y obligaciones? El dinero no hace más o menos a las personas, el corazón es el que le da valor. - Señora mía, si fuese usted igual a mí  no tendría comodidades, tendría que servir a un amo como su padre.

Lucía entendió que Servando nunca cambiaría de parecer y en una lágrima de dijo un adios.

jueves, 14 de abril de 2011

Delirio

Delirio, así te llamas,
estás en el mejor de mis sueños,
eres todos mis anhelos,
solamente estar a tu lado deseo,
solo con amor te veo.

Triste penar
se siente en mi lugar
al pensar que te amo y no me amas,
que llego y te vas,
te miro a los ojos y esquivas mi mirada,
No te apiadas de esta enamorada.

Te amo y me odias,
te odio y no me amas,
no te interesa...
Horrible realidad,
pero se vale soñar,
triste verdad.

Si fuera una mujer con riquezas
seguro me querrías
pero soy pobre e inmadura,
solo por ti mi amor perdura.

miércoles, 13 de abril de 2011

La calificacíon

Recuerdo que era en abril, no podía dormir de pensar que reprobaría en Español.
No es que no supiera los temas de la clase, sino que los nervios del examen me habían traicionado y la mayor parte del examen estaba mal contestado.
Un miércoles a las 6:00  de la tarde me encontraba en clase de "Diseño de Interiores" tejiendo cadenitas con el gancho. La maestra Melkiades revisaba las calificaciones, su servidora se acercó a ella para pedir permiso y saber mi calificación.
Salí del aula hacia la biblioteca donde se encontraba mi maestro, toqué la puerta y vi salir a un hombre alto, moreno, ojos color miel; era él, el profesor Luís Enrique.
Con la voz quebrada le pregunté por mi calificación, me dijo un número que no esperaba "9", sonreí y agradecí la calificación, yo creo que se apiadó de esta joven Nerd que solo le interesa sacar buenas calificaciones o alcancé a promediar esa calificación. No sé exactamente por qué pero nunca se me va a olvidar "La calificación".
Gracias al profesor me quité un peso de encima, ahora estudio mucho más el español y disfruto aún más la clase que es un tanto amena.
Relato basado en hechos reales, nuevamente los personajes son Veridicos

martes, 12 de abril de 2011

¡Que tarde es!

Eran las 6:40 de la tarde, me encontraba en la escuela esperando al profesor para iniciar la clase. Esperaba junto a la puerta con ansias su llegada, ya que veríamos como se hacen las obras de teatro.
Pasaban los minutos y no llegaba, miraba a la ventana con desesperación y no podía creer que al doscente se le estuviera haciendo tarde, porque es muy puntual; mis amigas me decían que estuviera tranquila, que otro día veríamos el tema. Yo las miré y les dije -Niñas, el teatro es candela pura, es un arte, por eso quiero que venga.
Salí del salón a buscar al profesor y me dirigí hacia Lupita la prefecta, le pregunté sobre el profesor y me dijo que se encontraba en el salón de clases, corrí hacia el salón. Cuando llegué el profesor levantó la ceja y me dijo que se le hacía raro mi inpuntualidad, que yo no era así, que le daba vergüenza ajena. Me quedé callada por un momento, no sabía que decir y Luisa, mi amiga le explicó que había ido a preguntar por él.
El profesor solamente contestó que se le había hecho tarde por cuestiones personales, si bien recuerdo tuvo problemas en las instalaciones de su casa.
A la hora de salida el maestro se disculpó amablemente aclarando que fue su error el haberme llamado la atención por haber llegado tarde.

Escrito no inspirado en vivencias personales, los personajes son reales, no ficticios