Acepto que fui yo, señor Juez, me tomé la libertad de deshacer la vida de Juan Felipe Montesqueu, fui yo quien robó ese rubí solamente para pagarme todas las que me hizo.
¿Que qué fue? No sé si se le haga poco que el gran hombre, el gran varón como todos le dicen me engañó, me hizo creer que lo que era mío y perdí lo había recuperado.
Me quedé sin hogar, sin mis cosas ¿Qué esperaba, que me quedara con los brazos cruzados? No señor, yo no podía vivir sin vengarme.
No creo justo lo que Juan Felipe me ha hecho... Y fui yo señor juez, yo robé ese rubí para sentirme bien, para vengarme de esa miseria humana.
¿Usted cree que yo soy la única culpable, que Juan Felipe es el hombre más inocente en el mundo? No señor, él ha dejado a un niño sin hogar y a una mujer sin trabajo para mantener a su hijo, ¿Que si quienes son? Somos mi hijo y yo, el pequeño Rodrigo no tiene techo donde vivir, no tiene una cama donde descansar.
Si quiere me voy a la penitenciaría, pero tenga en cuenta que deja a un indefenso sin su madre y crecerá y quien sabe que será de su vida. Por favor señor Juez no desampare a mi hijo, exija a este hombre que regrese lo que me ha quitado.
